El Gobierno otorgó un plazo de 30 días para buscar una solución al conflicto entre la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) y las entidades financieras por las comisiones aplicadas a las transacciones con tarjetas de crédito y débito en estaciones de combustibles.

La mediación, encabezada por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), busca evitar el retiro de los verifones en unas 780 estaciones afiliadas a Anadegas, medida que había generado preocupación entre los consumidores.

Durante una primera reunión entre las partes, se acordó mantener en funcionamiento los dispositivos electrónicos mientras el ministro Eduardo Sanz Lovatón encabeza las negociaciones para alcanzar un consenso.

El presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, aseguró que el gremio no pretende perjudicar a los usuarios que pagan con tarjetas, sino lograr mejores condiciones frente a las comisiones cobradas por las empresas procesadoras de pagos.

Con este compás de espera, los consumidores podrán continuar realizando el pago de combustibles con tarjetas de crédito y débito mientras avanzan las conversaciones entre el Gobierno, Anadegas y el sector bancario para resolver el conflicto.