La ceremonia inaugural de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 regaló uno de los momentos más conmovedores de la noche cuando el doble campeón olímpico Félix Sánchez recibió la antorcha y tuvo el honor de encender el pebetero, desatando una ovación que hizo vibrar el Estadio Olímpico Félix Sánchez.
Con la llama en sus manos, el legendario atleta recorrió cerca de 600 metros alrededor del óvalo mientras era aplaudido de pie por miles de espectadores que, entre lágrimas, celebraban la trayectoria del hombre que colocó a la República Dominicana en la élite del atletismo mundial.
El emotivo cierre de la ceremonia se convirtió en un homenaje al considerado por muchos como el más grande deportista dominicano de todos los tiempos. La imagen de Sánchez levantando la antorcha y encendiendo el pebetero simbolizó el orgullo, la perseverancia y el legado de generaciones de atletas que han llevado la bandera tricolor a lo más alto.
El recorrido de la llama también rindió tributo a figuras históricas del deporte nacional. Inició con Carla Read García Muñoz, nieta de Ulises García Saleta “Wiche”, considerado el padre del olimpismo dominicano, y continuó por descendientes y protagonistas que marcaron el desarrollo del deporte en el país, entre ellos Aida García Repley, familiares de Roque Napoleón Muñoz y el doctor José Joaquín Puello Herrera, hasta llegar a las manos de Félix Sánchez.
El encendido del pebetero puso el broche de oro a una ceremonia llena de música, cultura y tecnología, dejando una imagen que quedará grabada en la memoria de los dominicanos y marcando oficialmente el inicio de una edición histórica de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en el año de su centenario.
