La Policía de Ecuador neutralizó este jueves un artefacto explosivo que fue colocado frente a un complejo judicial en Quito, en un nuevo episodio de intimidación atribuido al avance de los grupos criminales que operan en el país y que han intensificado sus amenazas contra jueces, fiscales y otros funcionarios del sistema de justicia.
Según informó el coronel Mauricio León, comandante policial de Quito, el explosivo fue encontrado dentro de una caja de cartón ubicada en el acceso principal del edificio judicial. El artefacto fue intervenido por unidades especializadas antibombas, que realizaron una detonación controlada para evitar riesgos a la población.
Junto a la bomba fue hallado un panfleto dirigido a los jueces, en el que se les advertía sobre supuestas irregularidades en algunos procesos judiciales. El mensaje contenía amenazas y cuestionamientos a las decisiones de los magistrados, exigiendo que dejaran de emitir sentencias contra personas que, según el texto, serían inocentes.
El incidente ocurre en medio de una creciente ola de violencia vinculada al crimen organizado en Ecuador, donde las bandas delictivas mantienen enfrentamientos entre sí y una abierta confrontación con el Estado. De acuerdo con organizaciones del sector judicial, alrededor de 40 servidores del sistema de justicia han sido asesinados en los últimos seis años.
Tras el hallazgo del explosivo, el Consejo de la Judicatura condenó los hechos, calificándolos como actos de intimidación contra la función judicial. Asimismo, anunció la construcción de salas de audiencia tipo búnker con el objetivo de reforzar la seguridad de jueces, fiscales, trabajadores judiciales y personas procesadas.
Las autoridades mantienen las investigaciones para identificar a los responsables de la amenaza, mientras continúan fortaleciendo las medidas de seguridad en instalaciones judiciales consideradas de alto riesgo.

