Riverhead, Nueva York. Luego de décadas de espera por justicia, un tribunal de Nueva York condenó a Rex Heuermann a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el asesinato de ocho mujeres, crímenes que el propio acusado admitió y que estremecieron a Estados Unidos por años.
Durante la audiencia de sentencia, familiares de las víctimas confrontaron al condenado y expresaron el profundo dolor que les ha dejado la pérdida de sus seres queridos. Jasmine Robinson, prima de Jessica Taylor, afirmó que “un millón de años no es suficiente” para castigar los hechos, mientras que Amanda Funderburg, hermana de Melissa Barthelemy, le pidió que la mirara a los ojos y le manifestó que esperaba que sufriera por el daño causado.
Heuermann, un arquitecto de Long Island arrestado en 2023, permaneció en silencio durante gran parte de la audiencia, observando al frente mientras escuchaba los testimonios de los familiares. El caso, conocido como el del “asesino serial de Gilgo Beach”, se convirtió en uno de los más notorios de Nueva York debido a la magnitud de los crímenes y a los años que transcurrieron antes de que las autoridades lograran identificar al responsable.
La sentencia pone fin a una larga batalla judicial y representa un paso importante para las familias de las víctimas, quienes durante años reclamaron justicia por los asesinatos vinculados al llamado “asesino serial de Gilgo Beach”.