El Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), filial norte, presentó un informe técnico en el que analiza los principales riesgos sísmicos que enfrenta Santiago y la capacidad de respuesta de la ciudad ante la eventual ocurrencia de un terremoto de magnitud 7.5.
La exposición estuvo encabezada por el presidente de la filial norte del CODIA, Ramón Martínez, junto a los ingenieros Irving Vargas y Luis Peña, quienes presentaron los resultados de sus análisis sobre las condiciones estructurales y los desafíos que enfrenta la provincia en materia de gestión del riesgo.
Durante la presentación, los especialistas evaluaron las fallas existentes en Santiago, así como el nivel de preparación de las instituciones y la infraestructura para responder de manera efectiva ante un evento sísmico de gran magnitud.
Los ingenieros destacaron la importancia de fortalecer las medidas de prevención, actualizar los planes de emergencia y continuar evaluando las edificaciones e infraestructuras críticas para reducir los riesgos y minimizar el impacto de un posible terremoto.
El informe busca contribuir al debate sobre la preparación de Santiago frente a amenazas naturales y promover acciones que permitan mejorar la resiliencia de la ciudad ante un evento sísmico de gran intensidad.
Recomendaciones
Ante un posible terremoto de gran magnitud, los especialistas recomiendan fortalecer la cultura de prevención y preparación ciudadana. Entre las principales medidas están identificar zonas seguras dentro del hogar, oficina o escuela; asegurar muebles y objetos pesados; contar con una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, medicamentos y documentos importantes; además de participar en simulacros y conocer las rutas de evacuación y los puntos de encuentro establecidos por las autoridades.
En caso de que ocurra un sismo, la recomendación es mantener la calma, protegerse bajo una mesa resistente o junto a una pared estructural, alejarse de ventanas, postes y objetos que puedan caer, y no utilizar ascensores. Si la persona se encuentra en la calle, debe dirigirse a espacios abiertos lejos de edificios y cables eléctricos. Una vez finalizado el movimiento, es importante seguir las instrucciones de los organismos de emergencia, verificar posibles daños en la vivienda y ayudar a personas vulnerables sin ponerse en riesgo.