Un turista fue sancionado con una multa de 500 euros tras lanzarse a la icónica Fontana di Trevi, uno de los monumentos más visitados de la capital italiana.
Además de la sanción económica, las autoridades evalúan imponerle una prohibición de por vida para acceder a la zona, como parte de las medidas para proteger este patrimonio histórico.
Las autoridades italianas reiteraron que está estrictamente prohibido ingresar al agua de la fuente o realizar cualquier tipo de conducta inapropiada, debido a los constantes daños que estas acciones pueden provocar en la estructura y su entorno. La medida busca preservar el valor cultural y arquitectónico del emblemático lugar.
De acuerdo con las normativas vigentes en Roma, violar estas disposiciones no solo implica multas, sino también restricciones permanentes para los infractores. Este tipo de controles se ha intensificado ante el alto flujo de visitantes y el creciente número de incidentes que ponen en riesgo la conservación del monumento.
Fontana di Trevi