Mariela Castro, hija del expresidente cubano Raúl Castro, reaccionó este viernes a la acusación presentada en Estados Unidos contra su padre y a su designación como “fugitivo” de la justicia estadounidense, afirmando que el exmandatario no será capturado ni entregado.

Durante un acto realizado en Cuba en rechazo a las medidas adoptadas por Washington, Mariela Castro aseguró que tanto su familia como el pueblo cubano están preparados para enfrentar cualquier escenario derivado de la creciente tensión entre ambos países.

La también diputada y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) sostuvo que Raúl Castro se encuentra tranquilo frente a la situación y recordó que el exgobernante siempre ha mantenido una postura firme frente a cualquier intento de captura.

En sus declaraciones, reiteró el discurso de resistencia del gobierno cubano frente a Estados Unidos y aseguró que la isla continúa preparada para enfrentar lo que calificó como presiones del “imperialismo”.

El acto contó con la participación de varios miembros de la familia Castro y se desarrolló en medio de un escenario de tensión diplomática, marcado por nuevas sanciones y restricciones impuestas por Estados Unidos contra Cuba.

Detalles

Las recientes acusaciones contra el expresidente cubano Raúl Castro se producen en medio de un aumento de las tensiones entre Cuba y Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses lo señalan en investigaciones vinculadas a presuntas violaciones y acciones consideradas contrarias a los intereses de Washington, lo que llevó a que fuera incluido como “fugitivo” por parte de organismos judiciales estadounidenses. La situación ha provocado una fuerte reacción del gobierno cubano y de sectores afines a la Revolución.

En respuesta, dirigentes y familiares del exmandatario han denunciado que las medidas forman parte de una estrategia de presión política contra Cuba. El caso también coincide con un endurecimiento de las sanciones económicas y restricciones impuestas por Estados Unidos hacia la isla, mientras La Habana insiste en que se trata de acciones dirigidas a desestabilizar el sistema político cubano y aumentar la presión internacional sobre sus principales figuras históricas.