
El príncipe heredero iraní en el exilio, Reza Pahlavi, fue objeto de un incidente este jueves en Berlín, cuando una persona le arrojó un líquido rojo mientras salía de un edificio, en un hecho que no dejó heridos pero que generó reacciones inmediatas de seguridad.
De acuerdo con informaciones preliminares, la sustancia impactó la espalda y el cuello de Pahlavi, sin causarle daños físicos. A pesar del momento, el príncipe se mostró sereno, saludó a personas presentes en el lugar y posteriormente abordó un vehículo que se retiró de la zona. Las autoridades indicaron que el líquido parecía ser jugo de tomate, lo que sugiere un acto de carácter simbólico o de protesta.
La policía alemana actuó de forma rápida y detuvo al presunto autor en el mismo lugar de los hechos. Sin embargo, la identidad del individuo no ha sido revelada, en cumplimiento de las leyes de privacidad de Alemania. Tampoco se han ofrecido detalles oficiales sobre las motivaciones detrás del incidente.
Reza Pahlavi, de 65 años, es hijo del último sha de Irán, cuya monarquía fue derrocada durante la Revolución iraní de 1979 tras masivas protestas populares. Desde entonces, Pahlavi ha permanecido fuera de su país y ha intentado posicionarse como una figura relevante en el escenario político iraní desde el exilio.
En los últimos años, el príncipe ha incrementado su presencia mediática y sus llamados a cambios políticos en Irán, buscando apoyo tanto dentro como fuera del país. No obstante, analistas consideran que su nivel de respaldo interno sigue siendo incierto, especialmente tras casi cinco décadas lejos del territorio iraní.
El incidente en Berlín se produce en un contexto de alta sensibilidad política en torno a Irán y sus figuras opositoras en el extranjero, lo que ha llevado a reforzar la atención sobre la seguridad de líderes y activistas vinculados a la diáspora iraní en Europa.
