Las autoridades de Venezuela detuvieron a Erika María Herrera, de 63 años, señalada como presunta responsable del feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores Gómez, ocurrido en abril en la zona de Polanco, en Ciudad de México.

La captura se produjo luego de que se emitiera una ficha roja de la Interpol, lo que permitió su localización internacional tras varios días prófuga de la justicia.

De acuerdo con el Ministerio Público, la mujer fue ubicada en Caracas, donde permanecía bajo custodia luego de haber sido detenida inicialmente por un caso de resistencia a la autoridad. Las investigaciones indican que habría salido de México el 16 de abril, un día después del crimen, presuntamente transitando por Panamá antes de llegar a territorio venezolano.

Las autoridades mexicanas informaron que el proceso de extradición ya está en curso, en coordinación con el gobierno venezolano, con el objetivo de trasladar a la acusada para que enfrente cargos por feminicidio ante los tribunales correspondientes.

El caso ha generado fuerte conmoción pública. La víctima, de 27 años, fue asesinada con arma de fuego dentro de su residencia, en presencia de su esposo y su hijo de ocho meses, un hecho que ha intensificado el debate sobre la violencia de género y la seguridad en el entorno familiar.