A partir del próximo 1 de mayo, una aerolínea implementará nuevas restricciones para el transporte y uso de cargadores portátiles (power banks) a bordo, limitando a un máximo de dos dispositivos por pasajero, cada uno con una capacidad de hasta 100 vatios-hora, como parte de medidas orientadas a reforzar la seguridad durante los vuelos.
Según la disposición, los pasajeros deberán mantener estos equipos visibles y de fácil acceso mientras estén en uso, quedando prohibido almacenarlos en los compartimentos superiores del avión. Asimismo, no estará permitido recargarlos durante el trayecto.
“Sabemos que nuestros clientes dependen de los cargadores portátiles para mantener sus dispositivos encendidos durante el viaje, pero estas medidas buscan garantizar la seguridad sin limitar completamente su uso”, indicó un portavoz de la aerolínea al medio The New York Post.
Hasta el momento, la normativa permitía transportar hasta cuatro baterías de litio con esa misma capacidad, o un máximo de dos si superaban los 100 vatios-hora y alcanzaban hasta 160, por lo que las nuevas reglas representan un endurecimiento en los controles.
Estas medidas responden a una alerta emitida por la Administración Federal de Aviación, que advirtió sobre los riesgos de incendios o sobrecalentamiento asociados a baterías de litio. Solo en el último año se registraron al menos 50 incidentes relacionados con humo, fuego o calor extremo en vuelos, algunos de los cuales obligaron a desvíos de aeronaves e incluso provocaron lesiones.
Otras compañías también han comenzado a adoptar políticas más estrictas. Por ejemplo, Southwest Airlines ya limita a un solo cargador por pasajero, el cual debe mantenerse consigo o debajo del asiento.
De acuerdo con ejecutivos del sector, estas restricciones buscan reducir el riesgo de incidentes a bordo y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias vinculadas al uso de baterías de litio durante los vuelos.