El diputado perremeísta por La Romana, Eugenio Cedeño, ha desatado una tormenta de críticas y condenas tanto dentro como fuera de República Dominicana después de que se difundiera un video en el que hizo declaraciones sexistas y misóginas sobre las mujeres y sus derechos.

En el video viral, Cedeño afirmó que tiene derecho a tener relaciones sexuales con su esposa sin su consentimiento y a embarazarla, justificando sus acciones con argumentos que han sido ampliamente rechazados por la sociedad y diversos sectores políticos. Sus comentarios han sido calificados como una violación flagrante de los derechos humanos y una muestra de desprecio hacia la dignidad de las mujeres.

La comunicadora Susana Gautreau expresó su indignación ante las declaraciones de Cedeño, destacando la gravedad de sus palabras y su ignorancia frente a las leyes que protegen los derechos de las mujeres. “Eugenio Cedeño es un animal que no merece tener la investidura de un congresista. No conoce la Constitución ni respeta los derechos fundamentales”, declaró Gautreau.

Gautreau, conocida por su enfoque en temas de derechos humanos y género, recordó al legislador su obligación de cumplir con las leyes dominicanas, incluyendo las reformas al código penal que penalizan la violencia contra las mujeres. “Él ignora la ley 249-7 que introdujo modificaciones al código penal para proteger a las mujeres de la violencia física, sexual y psicológica”, agregó.

Las críticas hacia Cedeño han trascendido las fronteras nacionales, siendo reprochadas también por medios internacionales y organizaciones de derechos humanos. La falta de una respuesta contundente por parte del diputado y de su partido, el Partido Revolucionario Moderno (PRM), ha aumentado la presión para que se tomen medidas disciplinarias y educativas sobre la importancia del respeto y la igualdad de género en el país.

Hasta el momento, no se ha emitido una disculpa pública por parte de Cedeño ni del PRM, lo que ha profundizado la indignación entre la población dominicana y ha reavivado el debate sobre la necesidad de una legislación más firme contra la violencia de género y la misoginia en la política y la sociedad dominicana.

Este incidente ha resaltado la urgencia de abordar de manera efectiva la cultura machista arraigada en algunos sectores de la sociedad dominicana y la necesidad de promover el respeto a los derechos humanos y la dignidad de todas las personas, independientemente de su género.