El comunicador Abel Guzmán emitió duras críticas hacia el expresidente Danilo Medina y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) durante una intervención en el programa “El Gobierno de la Mañana”. Guzmán destacó que Medina y el PLD han llegado tarde en reconocer sus responsabilidades, particularmente en relación con la corrupción y la ética en el estado.

Guzmán expresó que el presidente Medina debería haber admitido y señalado los casos de corrupción durante su mandato. Según Guzmán, este reconocimiento llegó demasiado tarde y ha causado un daño significativo al partido. “El mea culpa debió haberse hecho cuando se detectaron los desvíos, no ahora. La miopía de no reconocer estos problemas a tiempo sigue afectando al PLD”, afirmó.

El comunicador también mencionó el maltrato a algunos dirigentes del partido, en particular a Abel Martínez y Margarita Cedeño. Según Guzmán, Martínez ha sido injustamente señalado como el único culpable de la debacle del PLD, lo cual ha provocado su aislamiento dentro del partido. Además, criticó la falta de oportunidades para el liderazgo emergente y el caudillismo persistente en la estructura del PLD.

Guzmán advirtió que la falta de renovación y el maltrato a los jóvenes líderes podrían llevar al partido a una nueva división. Señaló que figuras como Rafael Paz han abandonado el PLD debido a la falta de oportunidades y el ambiente de conspiración. También indicó que hay un riesgo de que los jóvenes líderes maltratados se unan a otros partidos, como el de Leonel Fernández, que podría absorber al PLD en el futuro.

En su intervención, Guzmán resaltó que el reciente congreso del PLD fue más una muestra de hipocresía política que un verdadero esfuerzo de renovación. “El presidente Danilo Medina sigue haciendo daño al partido. El congreso debería haber sido una plataforma para renovar lazos y liderazgo, pero, en cambio, vimos un acto protocolar sin espacio para la autocrítica o la renovación real”, concluyó Guzmán.

Estas críticas surgen en un momento crucial para el PLD, que busca redefinir su dirección y enfrentar los desafíos internos tras la pérdida de poder en las últimas elecciones. El comentario de Guzmán refleja la creciente insatisfacción dentro del partido y la necesidad de un cambio profundo para recuperar la confianza de sus miembros y simpatizantes.