Dos centenares de agentes de la nación africana de Kenia han llegado hoy a Puerto Príncipe, la capital de Haití, en respuesta a la solicitud de ayuda internacional para enfrentar la crisis de violencia desatada por pandillas en el país caribeño. Esta intervención llega casi dos años después de que Haití pidiera asistencia para controlar una situación que ha dejado a más de medio millón de personas sin hogar y ha paralizado partes significativas de la capital.

El primer contingente de policías kenianos, apoyados por la ONU, tocó suelo haitiano este martes, marcando una nueva fase en los esfuerzos internacionales por restablecer la seguridad en la isla. Puerto Príncipe, cuyo aeropuerto internacional reabrió recientemente tras tres meses de cierre debido a la violencia, ha sido especialmente afectado por las acciones violentas de pandillas que controlan hasta un 80% de la ciudad.

Aunque aún no se ha especificado cuál será la primera tarea para los agentes kenianos, se espera que se enfoquen en enfrentar a los delincuentes que han sembrado el caos y el temor en la capital haitiana. Las pandillas han llevado a cabo ataques coordinados contra infraestructura clave del gobierno, incluyendo estaciones de policía, prisiones y el aeropuerto, liberando a miles de presos y desafiando la autoridad estatal.

La llegada de los kenianos representa la cuarta intervención militar extranjera a gran escala en Haití, tras la misión de pacificación de la ONU que concluyó en 2017. A pesar de cierta esperanza entre la población local por una mejora en la seguridad, persisten reservas debido a experiencias pasadas de intervenciones internacionales, que incluyeron acusaciones de abuso y la introducción del cólera.

“Estamos agradecidos por la llegada de esta ayuda internacional, pero también vigilantes ante los desafíos que enfrentamos”, comentó Orgline Bossicot, una vendedora afectada por la violencia de pandillas. “Esperamos que la policía keniana pueda unir fuerzas con las autoridades locales para brindar un entorno más seguro para todos”.

El gobierno de Estados Unidos ha expresado su apoyo al despliegue de las fuerzas kenianas, destacando la importancia de mejorar la seguridad para facilitar el acceso a la ayuda humanitaria y la actividad económica esencial en Haití. Sin embargo, críticos señalan que una intervención más temprana podría haber evitado los recientes ataques de pandillas, subrayando la necesidad de una respuesta más rápida y coordinada ante crisis emergentes.