La Policía Nacional ha logrado interceptar la madrugada de este viernes a cuatro de los ladrones implicados en el audaz asalto al Banco Popular, ubicado en la avenida Gregorio Luperón esquina Olof Palme, en el Distrito Nacional. En el enfrentamiento con las autoridades, dos de los delincuentes fueron abatidos, demostrando la intensidad de la operación policial.

Uno de los asaltantes se entregó voluntariamente, mientras que el cuarto sigue siendo perseguido por las autoridades. La búsqueda continúa de manera intensiva, con el objetivo de capturar al último miembro de la banda.

El asalto ocurrió la tarde del 3 de junio. Desconocidos irrumpieron en la sucursal del Banco Popular a las 4:30 p.m. Afortunadamente, no se reportaron heridos durante el incidente.

La Policía Nacional ha convocado una rueda de prensa a las 9:00 AM para proporcionar detalles adicionales sobre la operación y el estado de la investigación.

 

Dos robos en 10 días

Este robo ha sido a solo diez días después de que la sucursal del Banco de Reservas en Santiago fuera víctima de un asalto. El último robo es un recordatorio abrupto de la creciente preocupación sobre la seguridad y la seguridad en el país.

El pasado viernes 24 de mayo, la sucursal del Banco de Reservas en La Barranquita, Santiago, fue atacada por un grupo de ladrones, lo que dejó a tres personas heridas. Los delincuentes se llevaron una cantidad de dinero no especificada, aunque se ha recuperado RD$1.5 millones.

En el contexto del primer robo, ya han sido arrestados cinco sospechosos, mientras que otros dos permanecen prófugos. El último robo ha generado temores sobre la facilidad con que los criminales pueden operar en el país.

El asalto a la sucursal del Banco Popular es un recordatorio claro de que el problema no se limita a una región o una institución. La falta de seguridad y la facilidad con que los criminales pueden operar es un tema creciente para los ciudadanos y las empresas.

Las autoridades deben tomar medidas inmediatas para abordar este problema y restaurar la confianza pública en la seguridad y seguridad del país. El gobierno debe trabajar para mejorar la efectividad de sus agencias de aplicación de la ley y garantizar que aquellos responsables de estos delitos sean llevados a la justicia.