Legisladores de diferentes bancadas han manifestado la necesidad impostergable de una reforma fiscal en la República Dominicana, instando al Gobierno a enviar el anteproyecto al Congreso Nacional para su estudio y posterior aprobación antes del mes de agosto.

El senador del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Rogelio Genao, destacó que no se puede demorar más en la implementación de una reforma fiscal integral. Genao subrayó la importancia de mejorar la calidad del gasto público y proporcionar recursos adicionales al Estado a través de una reestructuración.

“Cuando usted tiene un presupuesto deficitario, lo que hace es distribuir las carencias que tiene”, explicó Genao. Además, enfatizó que la reforma debe ser socializada con la sociedad, aunque reconoció que el tiempo es limitado para esta socialización y que el anteproyecto necesita ser aprobado antes de agosto.

El diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Napoleón López Rodríguez, también expresó que la reforma fiscal es “inminente y necesaria”. Según López Rodríguez, ya existe un consenso dentro del sector empresarial, que ha mostrado disposición para dialogar sobre el tema.

Rosendy Polanco, otro diputado del PRM, añadió que la paz y la armonía nacional dependen de que los recursos sean gestionados de manera adecuada. Polanco insistió en que la reforma, aunque aún no detallada, será examinada con el objetivo de buscar lo mejor para el país.

Otros parlamentarios coincidieron en que una reforma tributaria es esencial para el beneficio de la nación. El diputado por la provincia San Cristóbal, Eddy Montás, afirmó que aunque varios sectores están convencidos de la necesidad de una reorganización fiscal, él espera ver el anteproyecto antes de formarse una opinión definitiva. Montás aboga por una reforma progresiva, donde quienes más tienen, más paguen.

Los legisladores han dejado claro que la reforma fiscal es crucial para el futuro económico del país y que el Congreso debe actuar con celeridad para garantizar que el presupuesto del 2025 contemple una proyección de ingresos ajustada a la nueva realidad fiscal.