El exprocurador Jean Alain Rodríguez, acusado de liderar un entramado que habría estafado al Estado con más de 6,000 millones de pesos, agotó esta mañana su última oportunidad para defenderse en la audiencia preliminar del caso Medusa.

Durante su defensa material, Rodríguez aseguró que la acusación es parte de un plan político y una venganza en su contra. “Esto es una venganza política”, declaró. “El Ministerio Público ha intentado desacreditarme. Es un peligroso riesgo que si no se detiene, muchos funcionarios serios tendrán que enfrentar este infierno en el futuro”.

Rodríguez negó que haya alterado su declaración jurada de patrimonio y destacó que durante el proceso judicial, ha tenido que cumplir prisión preventiva por el testimonio de una exempleada de la procuraduría que robó a la institución 700 televisores. También dijo que ha tenido que ver morir a familiares cercanos, cargar con un grillete electrónico que afecta su salud y padecer el castigo a su esposa e hijos de no poder ir a los Estados Unidos a estudiar o recibir atenciones de salud.

El exprocurador también argumentó que las contribuciones para campañas políticas a las que se refiere la acusación las recibieron otras personas que le acompañaron en su administración, y que estas contribuciones no son ilícitas porque provienen de suplidores que ganaron licitaciones ofreciendo los precios más bajos.

“Es una práctica común y deplorable que hoy está más presente que nunca”, agregó. “Pero no se sanciona. Respecto a mí, eso es lo que se observa en esas pruebas”.