Este sábado, la iglesia de Santa María Magdalena de Abbeville, Luisiana, fue el escenario de un dramático incidente durante una misa en la que 60 niños se preparaban para recibir su Primera Comunión. Un adolescente, de tan solo 16 años, irrumpió en el templo armado, desatando el pánico entre los feligreses.

El joven, cuya identidad no ha sido revelada, ha sido acusado de terrorismo y posesión de armas de fuego, siendo menor de edad, según informó el Departamento de Policía de Abbeville. Este acto ha conmocionado a la comunidad y ha dejado varias preguntas sin responder sobre cómo el adolescente obtuvo el arma y cuáles fueron sus motivaciones.

John, dirigente del ministerio de juventud de la iglesia, relató cómo varios feligreses mostraron una valentía ejemplar al enfrentarse al intruso para proteger a la comunidad. A pesar del caos y el miedo, la fe y la solidaridad prevalecieron entre los presentes.

La parroquia, que cuenta con entre 2.200 y 2.500 familias, se ha mostrado unida en estos momentos difíciles. El dirigente expresó su confianza en que la comunidad saldrá fortalecida de esta experiencia, apoyándose en su fe y en el amor mutuo.

Aunque la iglesia suele transmitir sus celebraciones a través de su canal de YouTube y redes sociales, el vídeo de la misa del sábado ha sido retirado. Sin embargo, una grabación de la cadena local KADN muestra el desconcierto y el temor que se vivió en el momento del incidente.

En las imágenes, se observa cómo John informa al sacerdote sobre lo que está ocurriendo, mientras el pánico se apodera de los presentes. A pesar del caos, el sacerdote mantiene la calma y guía a la congregación en oración, hasta que finalmente el adolescente es detenido por la policía.

Ante esta situación, la parroquia ha anunciado  que reforzará la seguridad en futuras celebraciones y ha agradecido las muestras de apoyo y solidaridad recibidas. Invitan a la comunidad a seguir unida en la fe y en la esperanza de tiempos mejores.