Altagracia Salazar reflexiona sobre la propuesta del periodista Colombo de añadir una advertencia final a las alertas del COE, sugiriendo que aquellos que desobedezcan asuman las consecuencias. Durante la alerta epidemiológica declarada ayer, el Ministerio de Salud Pública explica cómo las inundaciones pueden propagar enfermedades graves, como la leptospira transmitida por ratas.

Salazar aborda el concepto de “locoviejismo” en la sociedad, resaltando su manifestación durante las evacuaciones y la disposición de algunas personas a exponerse a aguas sucias. La columnista advierte que la ciudadanía paga el precio en salud, ya que el sistema de atención médica es financiado por dinero público.

La periodista recuerda una anécdota de los años 80 en la que una anciana optó por evacuar montando su única posesión, una nevera, en una canoa durante una inundación en Monte Plata. Lamentablemente, recientemente dos personas perdieron la vida al enfrentarse a una cañada desbordada.

Salazar destaca que la normalización tras un fenómeno climático implica un alto costo tanto para el estado como para el sector privado. Asimismo, resalta la falta de comprensión sobre el gasto necesario para el mantenimiento de servicios esenciales. La autora subraya la necesidad de educar a la sociedad sobre las consecuencias de sus acciones, desde tirar basura hasta poner en riesgo vidas en playas y mares.