Altagracia Salazar: Diputados hablando pluma de burro | Sin Maquillaje

 

En una sorprendente muestra de desconexión con la realidad económica del país, cuatro legisladores del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) han generado controversia al criticar un acuerdo de intención entre República Dominicana y Guyana para la producción de maíz y soya.

La periodista Altagracia Salazar ha calificado sus declaraciones como “hablando pluma de burro”, señalando la falta de conocimiento sobre la situación de importación y producción de alimentos en la nación caribeña.

Explicó que datos revelan que el país produce solo alrededor del 5% del millón y medio de toneladas de maíz que consume, y prácticamente ningún porcentaje de las 500 mil toneladas de soya requeridas anualmente. Estas importaciones, en su mayoría provenientes de Estados Unidos, desempeñan un papel vital en garantizar el abasto nacional de proteínas esenciales como el huevo y el pollo.

Asimismo, informó que el presidente Abinader anunció recientemente acuerdos con Guyana para fomentar la producción conjunta de maíz y soya, una medida que podría diversificar la fuente de abastecimiento de estos alimentos básicos y fortalecer la seguridad alimentaria del país. Sin embargo, los legisladores del PLD se apresuraron a criticar esta iniciativa, calificándola como una “estocada mortal” para los productores locales.

 

Llamado a la responsabilidad: Altagracia Salazar insta a una legislatura informada y comprometida con la realidad agrícola del país

 

Altagracia Salazar ha cuestionado la falta de fundamentos en las declaraciones de estos diputados, señalando que sus comentarios reflejan un oportunismo mediático más que un conocimiento profundo de la situación.

“No importa que lo que diga sea algo menos que pluma de burro”, afirmó Salazar, destacando la necesidad de contar con legisladores informados y comprometidos con el bienestar de los productores y consumidores del país.

La periodista también subrayó la importancia de considerar los datos disponibles sobre las importaciones de maíz y la productividad de los cultivos locales. Con una productividad promedio de alrededor de cinco quintales por tarea, sería necesario destinar una cantidad desproporcionada de tierras cultivables en el país solo para la producción de maíz.

Los cálculos muestran que se requeriría aproximadamente la mitad de todas las tierras cultivables de la nación para cumplir con la demanda interna de maíz.