Alexander Alvarado, de 12 años, murió tras recibir varios impactos de bala. El adolescente se hallaba junto a su madre en el vehículo atacado. Ocurrió frente a la escuela primaria de Wilmington, en Los Ángeles, donde también una niña que jugaba en el área de recreo fue impactada por una bala perdida en la espalda.