Un informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos advierte a los inversores extranjeros que en la República Dominicana las inversiones podrían verse afectadas por “la falta de normas claras y estandarizada por las que competir, acusaciones de corrupción generalizadas, solicitudes de sobornos y demoras en los pagos del gobierno”.

Los inversionistas mani­fiestan retrasos en los pagos del Gobierno, aplicación de­ficiente de los derechos de propiedad intelectual, obs­táculos burocráticos, proce­sos judiciales y administrati­vos lentos, a veces sesgados, procedimientos atípicos en la valoración en aduanas y en la clasificación de las im­portaciones.