La publicación de Diario Libre que detalla cómo una red mafiosa se articula para traficar sangre en el país y venderla hasta en un colmado, ha despertado las alertas en el sector médico nacional y, desde el Ministerio de Salud Pública, se inició una investigación que podría terminar en el Ministerio Público.

Sin embargo, la actividad no es nueva, y entre los directores actual y pasado del homocentro Nacional se reconoce una práctica vieja en que la sangre es traficada en condiciones que violan los protocolos sanitarios y ponen en riesgo la salud de los posibles receptores.