La reacción de la familia de Emily Peguero tras la lectura de la sentencia estuvo marcada por la indignación y el desacuerdo con la decisión judicial. Durante una entrevista concedida horas después del fallo, Genaro Peguero, padre de la joven asesinada, expresó su inconformidad con la condena de cinco años impuesta a Marlin Martínez. Aseguró que continuará luchando en los tribunales para buscar una sanción más severa y adelantó que respaldará las acciones legales que correspondan para intentar modificar la decisión emitida por el tribunal.

Peguero sostuvo que, a su juicio, las pruebas presentadas durante el proceso eran suficientes para sustentar una condena mayor. Además, manifestó que mantiene dudas sobre el manejo del caso y afirmó que existen elementos que, según su interpretación, no fueron valorados de manera adecuada. Durante sus declaraciones también expresó preocupación por la confianza ciudadana en las instituciones de justicia, señalando que el resultado del proceso ha generado cuestionamientos y frustración entre numerosos sectores de la población que siguieron de cerca el desarrollo del juicio.

El padre de Emily también informó que decidió ofrecer declaraciones en un entorno privado debido a preocupaciones relacionadas con su seguridad personal. Mientras tanto, las manifestaciones registradas en San Francisco de Macorís reflejaron el impacto social de la sentencia y el interés público que continúa generando el caso. La familia reiteró su intención de mantener la búsqueda de justicia por las vías legales disponibles, mientras espera las próximas etapas procesales que podrían derivarse de la decisión judicial.