El aumento sostenido del precio internacional del petróleo genera preocupación por sus posibles efectos en la economía dominicana. Durante un comentario en el programa El Despertador, se explicó que el barril de petróleo alcanzó uno de sus niveles más altos en varios años y que nuevas restricciones a las exportaciones de Irán podrían impulsar un incremento adicional. Este escenario plantea desafíos para países importadores de combustibles, incluyendo la República Dominicana, debido a su dependencia de los mercados internacionales.
Entre los efectos menos visibles se encuentra el impacto sobre la estabilidad cambiaria y las finanzas públicas. El encarecimiento de las importaciones de petróleo aumenta la demanda de divisas, mientras la reducción de los precios del oro limita una importante fuente de ingresos externos. Asimismo, el Gobierno mantiene subsidios para evitar aumentos significativos en la tarifa eléctrica, absorbiendo parte de los mayores costos de generación. Esta política representa una presión adicional sobre el presupuesto nacional y reduce recursos disponibles para otras áreas de inversión pública.
El análisis también abordó las implicaciones para los combustibles, el mercado energético y el proyecto de la central termoeléctrica Punta Catalina. Se destacó que el aumento en los precios del carbón podría afectar las expectativas de reducción de costos energéticos asociadas a esa planta. Además, se mencionó el crecimiento del uso de gas propano en vehículos debido a ventajas fiscales históricas. Según lo expuesto, las decisiones relacionadas con la operación o eventual venta de Punta Catalina podrían adquirir relevancia económica y política en el contexto de futuros procesos electorales.