El vicepresidente de Fundación Institucionalidad y Justicia, Servio Tulio Castaños Guzmán, consideró que la nueva Ley de Partidos representa un avance importante para el sistema político dominicano, aunque reconoció que contiene vacíos y aspectos que deberán ser aclarados mediante reglamentos complementarios. Durante una entrevista televisiva, señaló que uno de los principales retos será la correcta implementación de las disposiciones relacionadas con sanciones, financiamiento político y delitos electorales. Indicó que, pese a sus limitaciones, la legislación constituye un punto de partida para fortalecer la institucionalidad democrática.
Castaños Guzmán explicó que la Junta Central Electoral tendrá un papel clave en la reglamentación de temas relacionados con primarias internas, encuestas, campañas políticas y organización partidaria. Además, sostuvo que los partidos deberán modificar sus estatutos para adecuarlos al nuevo marco legal, recordando que la Constitución y las leyes tienen jerarquía superior sobre las normas internas de las organizaciones políticas. También afirmó que existe suficiente tiempo para aplicar la legislación de cara a los procesos electorales, siempre que exista voluntad política y cooperación entre los partidos y la Junta Central Electoral.
Durante el debate también se abordaron aspectos polémicos de la ley, como la distribución de fondos públicos entre partidos mayoritarios y minoritarios, el control de alianzas electorales y la permanencia de dirigentes en cargos internos. El representante de Finjus cuestionó el sistema de distribución económica aprobado, al considerar que favorece ampliamente a las organizaciones más grandes y limita las oportunidades de partidos pequeños. Sin embargo, destacó como positivo que la legislación establezca límites temporales para ocupar posiciones directivas dentro de las estructuras partidarias, medida que busca promover una mayor renovación política.