Un reportaje de investigación pone en el centro del debate al Instituto Técnico Superior Comunitario (ITSC), una entidad educativa creada en 2013 con el objetivo de formar técnicos en sectores vulnerables. Ubicado en San Luis, Santo Domingo Este, el centro cuenta con una oferta de 27 carreras y un presupuesto anual superior a los 480 millones de pesos. Sin embargo, el análisis plantea dudas sobre la eficiencia en el uso de estos recursos, especialmente por el alto gasto en nómina administrativa en comparación con el personal docente.
Según los datos recopilados, el ITSC ha graduado alrededor de 1,511 estudiantes desde su fundación, lo que representa un promedio inferior a 300 egresados por año. Al dividir el presupuesto acumulado, que supera los 2,800 millones de pesos, entre la cantidad de graduados, se estima que cada técnico le cuesta al Estado dominicano cerca de 1.9 millones de pesos. Esta cifra contrasta con los costos de universidades privadas, donde carreras completas de cuatro años pueden resultar más económicas que la formación técnica de dos años en esta institución.
El reportaje también destaca preocupaciones sobre la baja tasa de egresados, la deserción estudiantil y la limitada demanda en comparación con otras instituciones académicas. Mientras autoridades del centro atribuyen estos factores a la ubicación y condiciones socioeconómicas de los estudiantes, críticos señalan falta de planificación, controles y fiscalización. El caso reabre el debate sobre la inversión pública en educación técnica y la necesidad de evaluar si el modelo cumple con su propósito de ofrecer oportunidades reales a la población.