El sacerdote Rogelio Cruz denunció que su expulsión de la orden Salesiana estaría vinculada a intereses de tres consorcios mineros, en un caso que ha generado controversia en el ámbito religioso y social. El religioso afirmó que continuará ejerciendo como sacerdote de manera independiente, mientras inicia un proceso de apelación dentro de la jurisdicción eclesiástica. La situación ha reavivado el debate sobre la relación entre sectores de poder económico y decisiones dentro de instituciones religiosas.
Cruz sostuvo que el proceso que derivó en su salida estuvo marcado por presuntas irregularidades, incluyendo la falta de notificación en los tiempos establecidos y la ausencia de garantías para ejercer su derecho a defensa. Asimismo, cuestionó la orden de traslado a Colombia, calificándola de inviable dentro de su contexto personal y pastoral. El sacerdote aseguró que hará públicos elementos relacionados con el caso en el momento oportuno, con el objetivo de que la ciudadanía conozca su versión de los hechos.
En sus declaraciones, también criticó la actuación de la Iglesia Católica en otros casos, especialmente aquellos vinculados a denuncias de abusos, señalando que espera mayor celeridad y coherencia institucional. El conflicto abre un nuevo capítulo en la trayectoria del religioso, quien ha sido conocido por su activismo social y sus posturas críticas frente a diversos temas. Mientras avanza el proceso canónico anunciado, el caso continúa generando reacciones en distintos sectores de la sociedad.