El comunicador Oscar Medina abordó en el programa Hoy Mismo la conmemoración del ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, ocurrido el 30 de mayo de 1961, destacando la importancia de mantener viva la memoria histórica. Durante su intervención, expresó preocupación por la existencia de sectores que, en medio de las dificultades actuales, muestran simpatía o nostalgia por el régimen dictatorial. Medina señaló que este fenómeno podría estar vinculado a la falta de énfasis en recordar de manera constante las violaciones, abusos y crímenes cometidos durante ese periodo.
En su análisis, el comunicador reconoció que, aunque durante la dictadura se desarrollaron ciertas estructuras institucionales, esto no puede desvincularse del carácter autoritario del régimen. Subrayó que Trujillo gobernó durante más de tres décadas bajo un sistema de control absoluto, marcado por la represión, el abuso de poder y la eliminación de opositores. Asimismo, rechazó las comparaciones que presentan esa época como superior en áreas como educación o salud, indicando que el acceso a estos servicios era limitado y excluyente para gran parte de la población.
Medina concluyó enfatizando que la democracia, aunque imperfecta, representa un avance frente a cualquier sistema dictatorial. Advirtió sobre el riesgo de idealizar figuras autoritarias en contextos de descontento social, recordando que el fortalecimiento institucional y el respeto a los derechos son pilares fundamentales para evitar retrocesos. El llamado principal fue a reflexionar sobre el pasado con objetividad, para impedir que se repitan episodios que marcaron negativamente la historia nacional.