La jornada política en Santo Domingo estuvo marcada por tensiones durante una asamblea del Partido Reformista Social Cristiano encabezada por Quique Antún. El encuentro, realizado en la avenida Tiradentes, se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, con acceso restringido y un ambiente descrito como tenso por observadores. La reunión concluyó sin mayores incidentes, aunque dejó en evidencia divisiones internas y la ausencia de figuras relevantes del partido.
En paralelo, en Bonao, continuó el proceso judicial por el asesinato del joven Jeffrey, ocurrido días antes. La audiencia de medida de coerción estuvo marcada por la ausencia inicial de una de las principales imputadas, lo que obligó a su aplazamiento. Posteriormente, el tribunal, presidido por la jueza Rosa María Almonte, dictó 18 meses de prisión preventiva contra los implicados y declaró el caso como complejo. Familiares de la víctima reiteraron su exigencia de justicia, mientras allegados de los acusados defendieron su inocencia.
En el ámbito legislativo, la Cámara de Diputados de la República Dominicana enfrentó dificultades para avanzar en el conocimiento de la ley de partidos políticos. La sesión, liderada por Rubén Maldonado, se vio afectada por la falta de quórum y tensiones entre legisladores, incluyendo confrontaciones verbales entre diputados. La reunión fue suspendida y pospuesta, reflejando las divisiones políticas existentes y los retos para alcanzar consensos en temas clave de la agenda nacional.