La periodista Nuria Piera presentó un reportaje investigativo sobre el aumento de casos vinculados al uso de escopolamina, conocida como burundanga, en República Dominicana. La Policía Nacional emitió recientemente una alerta tras registrar múltiples denuncias de personas que aseguran haber sido víctimas de este tipo de sustancias. Según los datos oficiales, al menos 18 casos han sido reportados en el último año, lo que confirma que la problemática ha dejado de considerarse un mito urbano para convertirse en una preocupación real de seguridad. Las víctimas describen síntomas como mareo, pérdida de control y sumisión ante terceros.
El reportaje explica que la escopolamina afecta el sistema nervioso central, provocando que las personas mantengan la conciencia, pero pierdan la capacidad de voluntad. Esto facilita que delincuentes las despojen de sus pertenencias o, en casos más graves, cometan agresiones sexuales. Especialistas advierten que actualmente estas sustancias pueden mezclarse con otros compuestos como benzodiacepinas, ketamina o nitrito de amilo, potenciando sus efectos. Además, la droga puede administrarse por contacto, inhalación o ingestión, lo que dificulta su detección inmediata y aumenta el riesgo en espacios públicos.
Otro aspecto preocupante es la dificultad para confirmar los casos mediante pruebas de laboratorio, ya que la sustancia se elimina del organismo en pocas horas. En el país, los análisis especializados no están disponibles de forma accesible, lo que limita las investigaciones. Asimismo, el fácil acceso a estas sustancias en mercados internacionales agrava la situación. Las autoridades y expertos coinciden en la necesidad de reforzar la prevención, promover denuncias y mejorar los mecanismos de detección para enfrentar este fenómeno en crecimiento.