El procurador general de la República no pudo explicar este lunes cuál es el paradero de Pedro Alejandro Castillo Paniagua, conocido como Quirinito, condenado a 30 años de prisión y cuya fuga se ha convertido en uno de los mayores escándalos vinculados al sistema judicial dominicano. A diez meses de su desaparición, las autoridades judiciales reconocen que aún desconocen dónde se encuentra el prófugo, situación que ha generado fuertes cuestionamientos sobre la capacidad del sistema para dar respuesta a un caso de alto perfil. La incertidumbre fue evidente durante una intervención pública en la que el funcionario evitó ofrecer datos concretos sobre la investigación.

Durante el intercambio con la prensa, el procurador incluso llegó a pedir información al periodista que le preguntaba por el caso, en una reacción que aumentó la percepción de falta de control sobre la investigación. El expediente ha puesto bajo la lupa a distintas instancias del Poder Judicial y del Ministerio Público, debido a las irregularidades que rodearon la supuesta muerte del recluso y su posterior evasión del cumplimiento de la condena. El caso ha sido citado por diversos sectores como ejemplo de debilidades estructurales dentro de la administración de justicia.

Por la trama de corrupción vinculada a la fuga de Quirinito han sido suspendidos dos jueces, varios funcionarios del Ministerio Público y el médico legista que certificó la alegada muerte del condenado. Sin embargo, hasta el momento no se ha procesado judicialmente a ninguno de los involucrados, lo que ha incrementado las críticas hacia las autoridades. Para amplios sectores, este episodio representa un nuevo golpe a la credibilidad del sistema judicial, considerado en distintas mediciones de opinión como uno de los órganos menos confiables del Estado dominicano.