Las intensas lluvias registradas recientemente provocaron severas inundaciones en varias comunidades de La Vega, tras el desbordamiento del río Camú. Sectores como San Miguel, Villa Francisca Segunda y San Martín resultaron entre los más afectados, donde decenas de viviendas quedaron cubiertas de lodo y escombros. De acuerdo con reportes preliminares, al menos 362 hogares fueron impactados y decenas de familias tuvieron que desplazarse de emergencia hacia casas de familiares y allegados.
Testimonios de residentes evidencian la magnitud del desastre, señalando que muchos perdieron pertenencias esenciales, incluyendo colchones, electrodomésticos y documentos personales. Algunos afectados afirmaron que apenas lograron ponerse a salvo junto a sus hijos, sin tiempo para rescatar bienes materiales. Brigadas del Ministerio de Obras Públicas, la Defensa Civil y el Plan Social de la Presidencia se mantienen en la zona realizando labores de limpieza y asistencia humanitaria.
El evento también ha reavivado cuestionamientos sobre la planificación de proyectos habitacionales en áreas vulnerables. En el sector San Miguel, donde se construyen apartamentos destinados a reubicar familias en riesgo, las inundaciones evidenciaron posibles fallas en la selección del terreno y en las obras de mitigación. Expertos advierten que, sin intervenciones adecuadas en el cauce del río y sistemas de drenaje, las comunidades seguirán expuestas a eventos similares, lo que plantea la necesidad de una revisión integral de la infraestructura y gestión de riesgos.