La periodista Nuria Piera volvió a poner en la agenda pública el caso de la empresa WODA, un expediente que se remonta a mediados de la década del 2000 y que involucra presuntas irregularidades en un proyecto de viviendas financiado con recursos vinculados a entidades estatales. Según el reportaje, la compañía habría suscrito un contrato con el entonces Banco Nacional de la Vivienda para gestionar un financiamiento millonario destinado a la construcción de mil unidades habitacionales, proyecto que finalmente no se ejecutó. La investigación periodística destaca que, pese al paso de los años, aún persisten interrogantes sobre el destino de los fondos y las responsabilidades institucionales.
El informe detalla que la empresa habría recibido adelantos económicos mediante instrumentos financieros y que posteriormente incumplió con los compromisos asumidos, generando pérdidas significativas para el Estado. También se expone la existencia de litigios y reclamos entre instituciones públicas, lo que habría dificultado el esclarecimiento del caso. Nuevos elementos incorporados a la investigación incluyen la mención de actores vinculados al proyecto y la búsqueda de entrevistas para obtener sus versiones, en un intento de reconstruir el proceso y determinar posibles responsabilidades.
Analistas en transparencia consideran que la reapertura mediática del caso refleja la importancia del periodismo investigativo para mantener vigentes expedientes de interés público, especialmente cuando no se han producido conclusiones judiciales definitivas. Asimismo, subrayan la necesidad de fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas para evitar que situaciones similares se repitan. Mientras continúan las gestiones para obtener declaraciones de los involucrados, el caso WODA vuelve a ser objeto de atención por su impacto financiero y por las preguntas aún abiertas sobre la gestión de los recursos públicos.