El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca a los jugadores del equipo de fútbol americano de la Universidad de Clemson, campeones nacionales de su categoría, con un menú compuesto principalmente por hamburguesas, pizzas y otros alimentos de cadenas de comida rápida. Durante el encuentro, el mandatario explicó que la decisión estuvo relacionada con el cierre parcial del gobierno federal, situación que afectó el funcionamiento habitual de la residencia presidencial y limitó la disponibilidad del personal encargado del servicio de cocina.

Trump señaló que optó por ofrecer este tipo de alimentos en lugar de un menú más tradicional o basado en ensaladas, al considerar que sería una opción más atractiva para los deportistas universitarios. Según explicó, la comida fue adquirida con recursos propios e incluyó productos de distintas cadenas de restaurantes. Las imágenes del banquete se difundieron ampliamente en medios de comunicación y redes sociales, donde generaron opiniones divididas entre quienes respaldaron la decisión y quienes la criticaron.

La recepción de los campeones de Clemson coincidió con uno de los periodos más prolongados del cierre parcial del gobierno de Estados Unidos, circunstancia que provocó la suspensión temporal de numerosos servicios públicos y afectó a miles de empleados federales. El evento volvió a situar a la Casa Blanca en el centro del debate público, al combinar una ceremonia deportiva con las consecuencias administrativas derivadas de la crisis presupuestaria que enfrentaba el gobierno estadounidense.