En su segmento “Caiga quien caiga”, el comunicador Robert Sánchez cuestionó la difusión de un video del artista Aramis Camilo que se volvió viral en redes sociales. En las imágenes, el intérprete aparece en una actividad pública en aparente estado de embriaguez, con dificultades para mantenerse en pie. El comentarista señaló que, más allá del hecho, lo preocupante es la reacción del público presente, que optó por grabar y compartir el momento en lugar de brindarle asistencia.

Durante su análisis, Sánchez planteó que este tipo de conductas refleja una creciente falta de sensibilidad social frente a situaciones de vulnerabilidad. Indicó que, en lugar de intervenir para retirar al artista del escenario o ayudarlo, algunos asistentes continuaron incentivando su participación, lo que terminó agravando la escena. El caso fue utilizado como ejemplo de cómo las redes sociales han priorizado la búsqueda de visualizaciones por encima del respeto y la dignidad de las personas.

El comunicador también vinculó este comportamiento con otros episodios recientes en los que ciudadanos han grabado situaciones críticas sin intervenir. A su juicio, esta tendencia evidencia un deterioro en la empatía colectiva y plantea la necesidad de promover una cultura de responsabilidad social. El debate reabre cuestionamientos sobre el uso de las plataformas digitales y el papel de los usuarios ante eventos que involucran riesgos o afectaciones a terceros.