Durante el programa Buena Noche, se produjo una llamada en vivo del sacerdote Rogelio Cruz, quien ofreció su versión sobre la reciente salida de la congregación salesiana. El religioso afirmó que su expulsión responde a decisiones internas con las que no está de acuerdo, y sostuvo que no se le brindó la oportunidad adecuada para defenderse antes de la medida.

En su intervención, Cruz destacó su labor social desarrollada durante años, incluyendo la construcción de viviendas para familias de escasos recursos, programas de alimentación para adultos mayores y apoyo educativo a niños en comunidades vulnerables. El sacerdote enfatizó que su vocación permanece intacta, asegurando que continuará su trabajo como servidor comunitario, independientemente de su situación dentro de la estructura eclesiástica.

La llamada generó reacciones inmediatas entre los televidentes, quienes expresaron opiniones divididas a través de intervenciones telefónicas. Mientras algunos respaldaron su permanencia en labores sociales y religiosas, otros cuestionaron las decisiones institucionales. El caso continúa generando debate en la República Dominicana, evidenciando el impacto social y mediático de la figura del padre Rogelio.