Un hecho violento ocurrido en un entorno familiar ha causado profunda conmoción, luego de que un hombre admitiera haber dado muerte a su propio hermano durante una discusión doméstica. El testimonio, ofrecido ante las autoridades, revela un escenario marcado por conflictos previos, consumo de alcohol y episodios reiterados de violencia. Según relató el implicado, el suceso ocurrió en horas de la noche, cuando se encontraba en su vivienda y su hermano llegó en estado de embriaguez acompañado de una menor.

De acuerdo con su versión, el ahora fallecido ingresó a la casa alterado y comenzó a agredir físicamente a su pareja, quien se encontraba resguardada en la vivienda. La madre de ambos, con problemas de movilidad en uno de sus pies, intervino al percatarse de la situación. Fue en ese momento cuando la discusión escaló, generando un ambiente de tensión extrema. El acusado afirmó que intentó mediar al notar la gravedad del conflicto y el riesgo para los presentes, especialmente para la menor.

El entrevistado también indicó que los enfrentamientos no eran un hecho aislado, ya que su hermano solía llegar alcoholizado y protagonizar constantes problemas. Incluso, señaló que la madre había decidido sacarlo previamente de la vivienda debido a su conducta violenta. Tras el suceso, aseguró que sus familiares conocen su carácter pacífico y que nunca ha buscado conflictos. Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer con precisión las circunstancias del hecho, evaluar responsabilidades penales y determinar si existieron atenuantes. El caso ha reavivado el debate sobre la violencia intrafamiliar, el impacto del alcoholismo y la necesidad de intervención oportuna antes de que los conflictos escalen a consecuencias irreversibles.