Durante una reciente emisión del programa radial conducido por Robert Sánchez, se abordó con tono crítico el aterrizaje de un helicóptero en el estadio Cibao de Santiago, ocurrido el pasado domingo durante el partido entre los Tigres del Licey y las Águilas Cibaeñas. El comunicador contextualizó el hecho dentro de un escenario deportivo de alta concurrencia, propio de un enfrentamiento histórico del béisbol dominicano, disputado en una tarde dominical y con una asistencia masiva que incluía familias y niños. El juego, como es habitual en estos clásicos, representaba una garantía de público y éxito deportivo.
Sánchez relató que, a escasos minutos del inicio del encuentro y con cerca del 60 % del estadio ya ocupado, un helicóptero aterrizó dentro de las instalaciones sin que se observaran protocolos visibles de seguridad. Según se expuso en el programa, la aeronave era tripulada por Karim Abu Naba’a, quien llegó acompañado de varias personas y una mascota. El comunicador cuestionó duramente la actuación de las autoridades responsables de regular la aviación civil, en particular el Instituto Dominicano de Aviación Civil, así como el rol de la Liga Dominicana de Béisbol ante un hecho que puso en riesgo la integridad de los asistentes.
El espacio radial también abrió líneas telefónicas para la participación del público, donde surgieron versiones sobre supuestas autorizaciones informales y críticas al manejo institucional del caso. Para Sánchez, el incidente refleja un problema estructural más profundo: la ausencia de un régimen de consecuencias efectivo. Señaló que acciones de este tipo no pueden trivializarse ni convertirse en objeto de burla en redes sociales, ya que comprometen la seguridad pública. El programa cerró con un llamado a investigar a fondo el hecho y aplicar sanciones claras, como forma de sentar precedentes y evitar que situaciones similares se repitan.