La televisión dominicana volvió a mirar al pasado con una cápsula especial presentada en Esta Noche de María Estela, pensada para conectar generaciones y rescatar momentos clave de la memoria colectiva. La propuesta busca que los jóvenes comprendan cómo se vivieron acontecimientos que marcaron al país y que hoy despiertan nostalgia en quienes los presenciaron en tiempo real. En esta ocasión, el enfoque fue lúdico y deliberadamente ligero, como una pausa necesaria ante semanas cargadas de noticias difíciles. El relato giró en torno a una pregunta popular: cómo Jack Veneno se convirtió en el llamado “campeón de la bolita del mundo”, un título nacido del fervor popular alrededor de la lucha libre en República Dominicana.

El segmento reconstruyó el histórico combate de 1982 entre Jack Veneno y el entonces campeón mundial de la National Wrestling Alliance, Ric Flair. Empresarios locales lograron traer la pelea al país tras complejas negociaciones, depositando una elevada suma para asegurar la presencia del múltiple campeón norteamericano. El escenario fue el emblemático Palacio de los Deportes, abarrotado por un público que vivió el enfrentamiento como un acontecimiento nacional. La transmisión televisiva mantuvo al país paralizado, con cada golpe seguido por gritos, tensión y una emoción colectiva pocas veces vista.

El desenlace quedó grabado en la historia popular: Jack Veneno aplicó su famosa llave, la dormilona, sellando una victoria que trascendió lo deportivo. Más allá de debates técnicos, aquel triunfo simbolizó orgullo, identidad y catarsis social. Desde ese día, el luchador pasó de ser el número dos al “campeón de la bolita del mundo”, un título que no nació de un organismo internacional, sino del corazón de un país que celebró, unido, una de sus noches más memorables frente al televisor.