En la República Dominicana, el porte y la tenencia ilegal de armas de fuego pueden acarrear penas de hasta cinco años de prisión, según lo establecido en la Ley No. 631-16 sobre Control y Regulación de Armas. Esta normativa contempla sanciones de entre tres y cinco años de cárcel para quienes posean o porten armas sin la debida licencia, además de multas que van de 25 a 50 salarios mínimos y el decomiso del arma.

La legislación también prevé castigos para otros casos relacionados, como la posesión de armas no clasificadas como de fuego, con penas de seis meses a dos años de prisión. Asimismo, cuando el uso o posesión ilegal de armas esté vinculado a delitos más graves, las sanciones pueden incrementarse significativamente, alcanzando hasta 30 años de reclusión.

Las autoridades han reiterado su llamado a la ciudadanía a cumplir con la normativa vigente, destacando que los tribunales suelen aplicar las penas máximas en casos comprobados, especialmente cuando existen agravantes. En ese sentido, insisten en que el control de armas es clave para garantizar la seguridad ciudadana y reducir los índices de violencia en el país.