El canciller Roberto Álvarez dejó claro este miércoles que el Gobierno dominicano no reconoce a las nuevas autoridades de Venezuela encabezadas por Delcy Rodríguez, calificada como presidenta interina por sectores del régimen chavista tras la detención de Nicolás Maduro. Álvarez reiteró que, así como la República Dominicana no reconoció a Maduro como presidente constitucional luego de las elecciones de julio de 2024, tampoco concede legitimidad al gobierno que ahora dirige Rodríguez.
Durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), la posición dominicana fue presentada de manera virtual por el viceministro de Política Exterior Bilateral, Francisco Caraballo, en representación del canciller. Allí se explicó que el país se mantiene firme en su rechazo a cualquier régimen que busque perpetuarse fuera de la voluntad popular expresada en las urnas y que la postura de no reconocimiento responde a principios del derecho internacional.
Álvarez coincidió con las declaraciones del presidente Luis Abinader, quien ya había señalado que República Dominicana nunca respaldó la legitimidad de Nicolás Maduro como presidente después de los comicios de julio de 2024, debido a irregularidades y falta de transparencia en la publicación de las actas electorales. Como parte de esa posición, el país promovió en agosto de ese mismo año la Declaración de Santo Domingo, firmada por 22 naciones y la Unión Europea, que exigía respeto a la voluntad popular.
El Gobierno dominicano, a través de su representación en la OEA, subrayó que la actual coyuntura en Venezuela es “especialmente delicada y peligrosa” y que se requiere responsabilidad colectiva para evitar una escalada de violencia, proteger a la población venezolana y respaldar una hoja de ruta que permita una transición democrática, pacífica y respetuosa de la soberanía popular.
La postura dominicana se alinea con la de varios países y organismos internacionales que han cuestionado tanto la legitimidad de la proclamación de Maduro como de las autoridades que intentan sostenerse en el poder sin el consenso de amplios sectores de la sociedad venezolana. En este contexto, la República Dominicana mantiene un llamado constante a la paz, el respeto a los derechos humanos y la búsqueda de soluciones que favorezcan la estabilidad y la democracia en la nación vecina.