El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que su país podría lanzar un nuevo ataque contra Irán durante la noche, en medio del aumento de las tensiones entre ambas naciones y tras asegurar que las negociaciones con Teherán siguen siendo inciertas.

Durante una reunión bilateral con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses respondieron con contundencia a los recientes ataques atribuidos a Irán.

“Se están comportando muy mal, como lo han hecho durante 47 años. Los golpeamos duramente anoche después de que lanzaran ataques”, declaró el mandatario.

Trump añadió que Estados Unidos está preparado para intensificar sus operaciones militares si las circunstancias lo requieren.

“Muy probablemente volveremos a golpearlos duramente esta noche. Veremos cómo acaba desarrollándose todo”, afirmó.

El presidente estadounidense también calificó al gobierno iraní como un régimen integrado por “personas malvadas”, “enfermas” y con “graves trastornos mentales”, al tiempo que reiteró que Irán no desarrollará un arma nuclear bajo un eventual acuerdo con Washington, aunque reconoció que desconoce si ambas partes lograrán concretar un pacto.

“Puede que simplemente lo hagamos sin un acuerdo porque esta gente miente y hace trampas”, sostuvo.

Trump señaló además que preferiría evitar ataques contra instalaciones de generación eléctrica y plantas desalinizadoras iraníes, aunque advirtió que estas podrían convertirse en objetivos militares si la situación lo exige.

Según explicó, las operaciones militares ejecutadas la noche anterior incluyeron ataques contra la isla de Jarg, considerada un punto estratégico para las exportaciones petroleras iraníes, además de la destrucción de 28 embarcaciones iraníes y un sistema de radar que, según indicó, estaba siendo reconstruido.

Por su parte, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó que las fuerzas estadounidenses atacaron instalaciones subterráneas utilizadas para almacenar drones y misiles, así como emplazamientos de defensa costera, radares, centros de vigilancia y otras infraestructuras que, según Washington, eran empleadas para hostigar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.

Asimismo, Trump amenazó con restablecer un bloqueo naval dirigido exclusivamente contra Irán en respuesta a los ataques contra embarcaciones comerciales en esa estratégica ruta marítima.

Las declaraciones del mandatario reflejan una nueva escalada en la confrontación entre Washington y Teherán, mientras la comunidad internacional mantiene su preocupación por el riesgo de una ampliación del conflicto en Oriente Medio.