La Cámara de Diputados aprobó este miércoles dos contratos de préstamos por un monto total de US$600 millones sometidos por el Poder Ejecutivo, en una sesión marcada por diferencias entre el oficialismo y la oposición sobre el manejo financiero del país.
Las iniciativas fueron respaldadas por los legisladores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados, quienes lograron validar ambos convenios en menos de una hora y media, pese a las críticas de los bloques opositores que cuestionaron el aumento del endeudamiento público y la rapidez con la que se conocieron las piezas.
Según se explicó durante la jornada legislativa, los recursos estarán destinados a apoyar el financiamiento del Presupuesto General del Estado, cubrir necesidades de liquidez del Gobierno y ejecutar programas vinculados a infraestructura, fortalecimiento institucional y proyectos de desarrollo económico y social.
La aprobación de los préstamos se produjo poco después de que los diputados dieran luz verde en primera discusión al proyecto de reforma del Código de Trabajo, una iniciativa que permaneció más de nueve meses en estudio antes de ser conocida en el hemiciclo.
Durante los debates, legisladores opositores insistieron en que el Congreso debe analizar con mayor profundidad las operaciones de crédito antes de autorizar nuevos compromisos financieros para el Estado. No obstante, la mayoría oficialista impuso los votos necesarios para aprobar ambas iniciativas.
La sesión reflejó nuevamente las diferencias entre el Gobierno y la oposición en torno al manejo fiscal y económico, mientras el oficialismo defendió los préstamos como herramientas necesarias para continuar impulsando proyectos y garantizar el funcionamiento del Estado.