En el programa Pégate y Gana con El Pachá, el lanzamiento de República Digital fue presentado como la materialización de un sueño impulsado por el presidente Danilo Medina. El espacio abordó no solo el proyecto tecnológico, sino también el debate recurrente sobre el estilo comunicacional del mandatario. Mientras sectores de la opinión pública y medios sostienen que Medina “no habla”, voces cercanas al poder defienden que su forma de comunicación no es verbal ni constante, sino basada en hechos y resultados concretos que impactan directamente a la población.

En ese contexto, el entonces ministro administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, salió en defensa del presidente afirmando que los funcionarios sí se comunican, aunque no siempre de la manera tradicional. A esta postura se sumó la vicepresidenta, quien definió el silencio presidencial como un estilo propio de liderazgo. La comparación con otros mandatarios fue inevitable: desde figuras que hablaban constantemente, como Hipólito Mejía, hasta ejemplos internacionales como Barack Obama y Donald Trump, cuyas formas de comunicación contrastan radicalmente. En ese contraste, Medina es descrito como un presidente que “habla en secreto”, no con discursos, sino con acciones.

La puesta en marcha de República Digital fue presentada como evidencia central de ese estilo. El proyecto promete acceso a internet gratuito, mayor transparencia institucional y una inserción más competitiva del país en la economía del conocimiento, con especial énfasis en la juventud. Según se expresó en el programa, la iniciativa proyecta a la República Dominicana más allá de sus referentes tradicionales, como el béisbol o el folclore, hacia una imagen de país tecnológico. Para sus defensores, se trata de un punto de inflexión que conecta pasado, presente y futuro. La discusión dejó claro que, más allá del debate sobre el silencio presidencial, el impacto de las políticas públicas será el verdadero termómetro del legado político.