Los Alcarrizos, R.D.– Lo que comenzó como una madrugada de terror terminó convirtiéndose en una historia de esperanza. Días después de haberlos rescatado en medio de una fuerte crecida, un bombero perteneciente al Cuerpo de Bomberos de Los Alcarrizos, José Roberto Sánchez, volvió a encontrarse con María Peralta Ortiz y Miguel Montaño, la pareja que estuvo a punto de perder la vida en el arroyo Lebrón.

La emergencia se produjo cuando las intensas lluvias provocaron una súbita crecida del arroyo, inundando la vivienda de los esposos en cuestión de minutos. Sin tiempo para reaccionar, el agua los obligó a salir como pudieron, en medio de la desesperación y el miedo.

Un intento de rescate por parte de un vecino casi logra ponerlos a salvo, pero la cuerda que les lanzó se rompió en el momento más crítico, dejándolos nuevamente a merced de la corriente. La fuerza del agua los separó, obligándolos a luchar individualmente por su supervivencia en plena oscuridad.

Miguel logró sostenerse de unas ramas, mientras María, exhausta, apenas podía mantenerse a flote. La comunicación entre ambos, a través de gritos, fue lo único que evitó que se perdieran por completo en medio del caos.

Tras recibir la alerta del sistema de emergencias 9-1-1, el mayor Sánchez llegó al lugar y ejecutó un rescate de alto riesgo. Utilizando cuerdas y técnicas especializadas, descendió hasta la zona donde se encontraban las víctimas, logrando primero estabilizar a María, quien ya se encontraba sin fuerzas, y posteriormente poner a ambos fuera de peligro.

El reciente reencuentro entre el rescatista y la pareja estuvo marcado por la emoción. Entre palabras de agradecimiento y abrazos, los sobrevivientes destacaron el valor y la rapidez de la intervención, que marcó la diferencia entre la vida y la muerte en una noche que jamás olvidarán.