Choferes del transporte público y conductores privados calificaron como un abuso el reciente aumento de los combustibles dispuesto por el Gobierno, al señalar que en apenas dos semanas los precios se han incrementado hasta 12 pesos por galón. La medida, afirman, golpea de forma directa a los sectores más pobres y afecta el costo de vida en general. El nuevo ajuste, que incluye un alza de siete pesos en varios carburantes a partir de este sábado, ha generado malestar y advertencias de posibles aumentos en el pasaje.
Conductores consultados aseguraron que las autoridades aprovecharon la coyuntura nacional marcada por el paso del Huracán Irma y la conmoción social por el caso de Emely Peguero para aplicar el incremento sin mayor resistencia ciudadana. A su juicio, el alza encarece no solo el combustible, sino también repuestos, aceites y mantenimiento vehicular, reduciendo la rentabilidad del transporte público. Ante este escenario, algunos sindicatos advirtieron que, de continuar la escalada, se verán obligados a trasladar el impacto económico a los usuarios.
En el plano político, el diputado del Partido Revolucionario Moderno, Ramón Bueno, criticó la decisión y sostuvo que el Gobierno busca recaudar fondos a costa de la población. Por su parte, el Ministerio de Industria y Comercio informó que las gasolinas Premium y Regular aumentarán siete pesos durante la semana del 9 al 15 del mes en curso, mientras otros combustibles también registrarán alzas. Pese a las justificaciones oficiales, los ciudadanos mantienen su rechazo y reclaman medidas que alivien el impacto económico. El reporte fue presentado por Katherine Reyes.