El Ministerio de Trabajo recordó que en febrero de 2026 se aplicará el 8% restante del aumento salarial escalonado del 20% acordado en abril de 2025, tras haberse ejecutado previamente un 12%. No obstante, economistas y expertos en derecho laboral han calificado este incremento como “insignificante” frente al elevado costo de la vida en el país.
De acuerdo con los especialistas, el 8% pendiente representa en términos monetarios un promedio de apenas 1,500 pesos mensuales por trabajador, tomando en cuenta las cuatro categorías de empresas establecidas por el Ministerio de Industria, Comercio y MiPymes. A su juicio, este monto resulta insuficiente para compensar los efectos de la inflación y el encarecimiento sostenido de bienes y servicios esenciales.
“Con la carestía de la vida, ese 8% de aumento es insignificante ahora mismo. El salario tiene que reajustarse a un monto que el pueblo dominicano pueda cubrir la canasta básica”, expresó uno de los expertos consultados.
Las proyecciones indican que los empleados que devengan el salario mínimo en microempresas necesitarían alrededor de 12,000 pesos adicionales para poder cubrir el costo de la canasta básica del quintil más bajo, que supera los 29,000 pesos mensuales. Esta brecha evidencia, según los analistas, una profunda desigualdad entre los ingresos laborales y el costo real de subsistencia.
Asimismo, señalaron que factores como el aumento de la factura eléctrica —que aseguran se ha cuadriplicado para muchos hogares— agravan aún más la presión económica sobre los trabajadores. “Si el pueblo dominicano no cubre la canasta básica con el salario, entonces ese salario es infuncional”, advirtieron.
En este contexto, los expertos concluyen que, aunque el incremento salarial representa un avance formal, su impacto real en el poder adquisitivo de la población es limitado, por lo que consideran necesario un reajuste más acorde con la realidad económica y social del país.