SANTIAGO RODRÍGUEZ.– Un profundo pesar embarga a la provincia Santiago Rodríguez tras la muerte del coronel de la Policía Nacional, Lucildo Francisco Vargas, quien falleció luego de sufrir quemaduras de consideración durante un incendio que redujo a cenizas el destacamento policial de la comunidad de Sabaneta. La tragedia ha generado conmoción entre comunitarios y miembros de la institución del orden.

El coronel Vargas murió mientras recibía atenciones médicas en el Hospital Luis Eduardo Aibar, en Santo Domingo, debido a la gravedad de las lesiones sufridas. Autoridades médicas confirmaron que presentaba quemaduras de segundo y tercer grado en el 90% de su cuerpo. Previamente había sido atendido en el Hospital General Santiago Rodríguez y luego trasladado al José María Cabral y Báez en Santiago de los Caballeros, donde fue estabilizado antes de ser movido a la capital.

El fallecimiento del oficial ha causado profundo dolor entre los residentes de Santiago Rodríguez, quienes lo describen como un “buen caballero”, una “bella persona” y un hombre íntegro que llegó al municipio para garantizar la tranquilidad de la población. Comunitarios resaltaron que el coronel Vargas “hizo mucho bien” y ayudaba a quien lo necesitara, ganándose el respeto y admiración de todos.

Las autoridades investigan las causas del incendio, que además provocó una explosión en el área del almacén de combustible ubicado en la parte trasera del destacamento, contigua a las oficinas de la Gobernación Provincial. Se presume que las llamas se iniciaron en esa zona, aunque la investigación continúa en curso para determinar con exactitud lo ocurrido.

En el siniestro también resultaron heridos el oficial del día, identificado como Aguilera, así como otros agentes que intentaron auxiliar al coronel en medio de la emergencia. El coronel Lucildo Francisco Vargas, oriundo de Guananico, Puerto Plata, tenía casi cuatro décadas de servicio ininterrumpido en la Policía Nacional, dejando un legado de entrega, disciplina y compromiso con la seguridad ciudadana. Su muerte marca una dolorosa pérdida para la institución y para toda la comunidad.