Durante un análisis presentado en el programa Hoy Mismo se abordó el impacto ambiental y económico del comercio de carbón vegetal vinculado a la crisis energética en Haití. De acuerdo con datos citados de organismos energéticos y ambientales, el negocio del carbón habría generado alrededor de 300 millones de dólares en 2012, convirtiéndose en una de las actividades económicas informales más grandes del país. Este combustible, obtenido de la madera, representa aproximadamente el 70 % de la energía utilizada para cocinar y para pequeños negocios como lavanderías y panaderías.

Especialistas señalan que el uso masivo de carbón ha provocado una fuerte degradación ambiental en Haití. Informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura indican que la cobertura forestal haitiana pasó de aproximadamente 60 % del territorio hace un siglo a cerca de 4 % en la actualidad. La deforestación, que en algunos estudios se estima cercana al 98 % del territorio, ha afectado gravemente los ecosistemas, incrementando el riesgo de desastres naturales y reduciendo la biodiversidad necesaria para la producción agrícola y forestal.

El análisis también advierte sobre el impacto regional del negocio del carbón, especialmente en zonas fronterizas de República Dominicana, donde autoridades y expertos han alertado sobre la tala ilegal de árboles para abastecer la demanda del mercado haitiano. Ante esta situación, se ha planteado la necesidad de fortalecer los controles ambientales, dotar de mayores recursos a las autoridades forestales y reforzar la vigilancia en áreas protegidas. Analistas consideran que sin medidas de control y sanción efectivas, la presión sobre los bosques podría continuar afectando los ecosistemas de la región.