Santo Domingo. – A pesar de la reciente clausura de 11 establecimientos por supuestas irregularidades en licencias de construcción e inspección, las tiendas de capital asiático en la capital continúan operando con normalidad. Comerciantes se mantienen activos, atendiendo la alta demanda de clientes y evitando hacer comentarios sobre los operativos gubernamentales.
Mientras algunos dominicanos critican la falta de control sobre estos negocios y exigen cumplimiento de impuestos, otros reconocen los beneficios de precios bajos y la variedad de productos que ofrecen. La comunidad china, por su parte, ha calificado las clausuras como un “show” y “cacería” por parte de las autoridades.
La situación evidencia la tensión entre regulación estatal y la creciente presencia del comercio chino en el país, dejando un debate abierto sobre el equilibrio entre legalidad, competencia y beneficios para los consumidores.
Autoridades insisten en que los operativos forman parte de un esfuerzo continuo para frenar el comercio ilícito y garantizar que todos los negocios cumplan con las normas vigentes. Según fuentes gubernamentales, se planean más inspecciones en distintas zonas de la capital para asegurar que se respeten las licencias, permisos de construcción y regulaciones tributarias.
Pese a esto, la mayoría de las tiendas chinas mantienen un flujo constante de clientes, lo que evidencia que las clausuras afectan solo a un pequeño porcentaje del sector. Empleados y propietarios han implementado estrategias para mantener sus ventas y minimizar el impacto de los cierres temporales.
Analistas del comercio local advierten que la situación podría generar tensiones entre comerciantes dominicanos y extranjeros si no se establece un control uniforme y transparente. Señalan que una regulación clara beneficiaría tanto a los consumidores como a los empresarios, equilibrando competencia, legalidad y desarrollo económico.
Mientras tanto, consumidores continúan aprovechando la diversidad de productos y los precios accesibles que ofrecen estas tiendas, lo que mantiene la demanda alta y refleja que, pese a las clausuras puntuales, el comercio de origen chino sigue siendo un actor clave en el mercado local.